Prieto IA Empresarial
Propuesta para GoToo
Menos operación.Más criterio.
Una ruta por etapas para subir la calidad del trabajo mientras baja la carga operativa de las personas clave de GoToo.
Preparada por Andrés Prieto · Prieto IA Empresarial
A partir de la reunión del 11 de septiembre de 2026
La casa administrativa ya está organizada. Falta ponerle motor a la operación.
El diagnóstico no lo ponemos nosotros. Lo pusieron ustedes en la reunión:
“Estamos a un 85 % en lo administrativo y a un 20 % en la operación. Operativamente estamos crudos, y esa es la realidad.”
GoToo · reunión del 11 de septiembre
Es un buen punto para empezar, por una razón de secuencia: después de un año dedicado a estructurar la empresa, lo que sigue ya no es defender, es construir. Con 250 marcas —varias de ellas en otros países—, un equipo de más de 30 personas y un crecimiento del 1.000 % en tres años, GoToo tiene un volumen que la mayoría de agencias no alcanza nunca. Lo que no tiene todavía es la operación que ese volumen exige.
Y no se arranca de cero: ya tienen desarrollo propio adentro y cosas construyéndose por dentro que desde afuera no se ven. Esto se suma a eso, no lo reemplaza.
Y desde afuera, como cliente de más de dos años, lo que se ve coincide:
- La carga operativa por persona es tan grande que no se termina ni trabajando 24 horas al día. La lista de pendientes no baja.
- Una reunión vuelve a hablar lo mismo que la reunión pasada.
- El costo no aparece en ningún informe, pero se paga: en la calidad que se resiente cuando el día no alcanza, y en gente trabajando siempre al límite.
- Optimizar una cuenta sigue siendo un trabajo manual — entrar al administrador de anuncios, poner filtros, mirar el costo por resultado y el ROAS, y decidir con la cabeza. Con 250 marcas, eso no escala.
Cuando uno habla de operatividad, la única cura es eficiencia. Y para saber qué tan eficiente es una persona o una cuenta, primero hay que estandarizar: cuánto debe demorar montar una campaña, cuánto optimizar una cuenta, cómo se hace una reunión, qué sale de ella. Hoy ese estándar no existe. Y sin estándar no hay medición; sin medición, no hay forma de mejorar ni de saber a quién apoyar.
Subir la calidad del trabajo mientras baja la operación de las personas clave.
Ese es el objetivo de toda la ruta, y cabe en una línea. Pero hay algo que conviene decir de frente, porque es la primera pregunta que se hace un equipo cuando escucha “inteligencia artificial”:
El objetivo no es tener menos gente: es que la misma gente venda una vez y media más, porque dejó de gastarse el día en lo operativo. Ahí es donde hemos visto las oportunidades grandes — no en recortar.
Lo que cambia es el rol de la persona. Hoy ejecuta: entra, filtra, revisa, arma. Después revisa y decide — esto está bien, esto no, esto se modifica, este proceso se estandariza. El análisis con filtros a mano deja de ser un trabajo humano, y el criterio —que es lo único que un cliente no puede comprar en otro lado— pasa a ser el trabajo.
Y hay un lugar concreto donde eso se vuelve plata, que es la dirección que ustedes mismos plantearon: dejar de crecer solo en cantidad de cuentas y pasar a un servicio más integral — uno que se meta en los márgenes y en la utilidad del cliente, y no solo en el ROAS. Esa conversación es la que sube el ticket, y exige tiempo y cabeza. Las dos cosas salen de acá.
Y hay un tercer resultado, que es el que sobrevive a todo lo demás: el conocimiento queda adentro. Las herramientas de IA cambian cada mes; el criterio para usarlas, no. Un equipo que aprendió a moverse con esto no vuelve a depender de nadie para la siguiente ola.
Cuatro decisiones que definen si esto funciona o queda como un software que nadie usa.
Por etapas, no todo de una
Meter todo en una sola aplicación desde el principio es un riesgo grande, y es donde se atascan muchos proyectos de IA en empresas. Se empieza por el salto más grande y más barato, y cada etapa le deja piso a la siguiente. Desde la primera se nota el cambio: la diferencia entre integrar IA al marketing y no integrarla es abismal.
Primero la gente, después el software
En los equipos que hemos visto, el promedio de lo que un trafficker sabe de IA no llega al 20 % de lo que la herramienta ya permite hacer. Habrá algún entusiasta en el 50 o el 70 %, pero el promedio no. Ese pedazo que falta es el salto más grande de toda la ruta y no requiere construir absolutamente nada. Si el equipo de ustedes está por encima del promedio, se nota en la primera sesión y el contenido se ajusta ahí mismo.
Hay además una razón de costos que casi nadie mira: lo que una cuenta de USD 20 al mes permite hacer, pagado por API desde un software propio, cuesta varias veces más — del orden de USD 140 por el mismo uso. Un software que consume tokens para pensar es caro por definición. Enseñarle al equipo a exprimir las cuentas que ya existen es la forma más barata de conseguir el primer resultado, y deja el software para lo que el software sí hace mejor: consolidar y vigilar. Albert, más adelante, entra por esa misma puerta y por eso es barato: no razona todo el día, consulta y registra — el análisis pesado sigue viviendo en las cuentas.
Todo lo que se haga tiene que tener retorno comprobable
Toda iniciativa de inteligencia artificial debe existir porque tiene un retorno de la inversión claro y que se cumple. Si no lo tiene, no se hace. Por eso el orden es estandarizar primero y automatizar después: con el desorden de hoy, medir el retorno de un software es difícil; con los procesos estandarizados, el número sale de una.
Se pilotea en Trascendenza y se replica — pero no todo
La idea que ustedes pusieron sobre la mesa es buena: montar la operación sobre una cuenta robusta, que ya tiene creativos, acompañamiento en ventas, pauta y números, y después replicarla a las demás. La tomamos, con un matiz técnico importante: hay partes del proceso donde pilotear con una sola cuenta cuesta exactamente lo mismo que hacerlo para todas. Esas se hacen de una vez para todo el equipo, y ahí se gana tiempo. Solo se pilotea lo que de verdad necesita prueba y error.
Despertar al equipo
Tres entrenamientos de dos horas, virtuales: nivel básico y medio de inteligencia artificial aplicada a marketing. No es una charla de sensibilización — es operativo, sobre casos reales de la operación de ustedes.
- Qué herramientas conectar y cómo, para que el modelo tenga manos: que pueda entrar, extraer datos de las cuentas y devolver algo utilizable.
- Cómo se muelen los datos de una cuenta y cómo se analizan desde todos los ángulos: si el píxel está fallando, cómo está el embudo, en qué paso se está cayendo la venta.
- Qué modelo usar para qué. No todos sirven para lo mismo, y usar el equivocado es una de las razones por las que alguien termina concluyendo que “la IA no sirve”.
- Cómo se crean skills: procesos estandarizados que se ejecutan casi de punta a punta — “revisar esta campaña”, “medir cuánto tiempo consumió esta cuenta”.
- Cómo se arma una automatización sin depender de un desarrollador para cada cosa.
Entre sesión y sesión el equipo queda con tarea. Es la parte que hace la diferencia y la que casi nadie incluye: el conocimiento se fija cuando la persona se estrella con su propia cuenta, no cuando escucha a alguien explicar.
Y esa tarea se hace sobre Trascendenza, recogiendo la idea que ustedes pusieron sobre la mesa. La misma cuenta, los mismos datos, el mismo cierre de mes, las tres sesiones. Así, al terminar la Fase 1 no hay solo gente entrenada: hay una cuenta ya operando distinto y un camino probado para copiar en las demás.
Qué queda al cerrar la Fase 1
- Eficiencia inmediata en la operación del día a día.
- Informes en otro nivel, porque el análisis deja de depender de lo que alcance a ver una sola persona en una tarde.
- Capacidad de sentarse a hablar de márgenes y de utilidad con el cliente, no solo de ROAS — que es lo que sube el ticket.
- Un equipo que ya sabe operar con IA — y eso no se desactualiza con la próxima herramienta.
Qué se llevan, además de las seis horas
- Las tres sesiones grabadas, de ustedes, para quien entre después.
- El manual de lo que se enseñó, en español y sin jerga.
- Las skills que el equipo arme en clase, instaladas y funcionando en sus propias cuentas.
- La medición de antes y después, que es con la que se decide si hay Fase 2.
El grupo lo definen ustedes. En la reunión quedó claro que no tiene que ser todo el equipo, sino el grupo que más valor va a devolver entendiendo esto a largo plazo. Se cierra en una llamada corta antes de arrancar.
por los tres entrenamientos, para el grupo que ustedes definan.
Es ese precio porque los dicta Andrés Prieto solo y en formato virtual. El formato completo —dos instructores y un módulo aparte para el nivel ejecutivo— es otro producto y vale $12.000.000 en una empresa de este tamaño. Si más adelante lo quieren, se suma; no se pierde nada por empezar por acá.
Rediseño de procesos con IA
Con el equipo ya usando las herramientas, se rediseña la forma de trabajar. Y la palabra importa: no es automatizar el proceso actual, es volver a dibujarlo asumiendo que la IA existe. Automatizar un proceso malo solo lo hace más rápido.
- Cómo se optimiza una cuenta, de principio a fin, y cuánto debería demorar.
- Cómo se hace una reunión y qué sale de ella, para que no se vuelva a hablar lo mismo la próxima vez.
- Cómo se maneja un pendiente, con un solo lugar donde vive y un responsable visible.
- Cómo se mide la productividad de una persona y de una cuenta, con un estándar igual para todos.
En rediseños de este tipo hemos visto caer del orden de la mitad de la operatividad de cada persona, solo con el rediseño y antes de construir una sola línea de software. El número real de GoToo sale de la medición del primer paso — y si no da, la Fase 2 no se hace. Y hay un efecto de segundo orden que a la larga vale más que el ahorro: cuando todo el mundo trabaja igual, la información se puede comparar entre cuentas y entre personas. Ahí es cuando la empresa se vuelve medible — y una empresa medible se puede mejorar.
Es también el paso que convierte el piloto en algo replicable: lo que se estandarice acá es exactamente lo que después se repite en 100, 200 o 1.000 cuentas sin volver a pensarlo.
Con el alcance medido sobre los procesos reales y con el equipo ya entrenado. Poner un número hoy, sin haber visto la operación por dentro, sería inventarlo — y va en contra de lo que proponemos en el punto 03: todo lo que se haga tiene que tener retorno comprobable.
El cerebro de la empresa
Dos piezas que se complementan. Conviene entender por qué son dos y no una.
El software · visión gerencial automática
Un software propio que funciona como el project manager general de la empresa: reúne toda la información de la operación en un solo lugar y la convierte en visión gerencial, sin que nadie tenga que armarla ni pedirla.
- Qué se movió esta semana en cada cuenta: qué campañas se crearon, cuántas de video, cuántas de carrusel, cuántas de imagen, qué se optimizó y qué no se tocó.
- Quién está rindiendo y quién no — medido contra el estándar que salga de la Fase 2, no contra una impresión.
- Qué reuniones se hicieron, qué se acordó y qué quedó sin hacer.
- Dónde está el riesgo antes de que el cliente lo reclame.
Hoy eso se resuelve revisando a mano que cada trafficker esté bien y haciendo lo correcto. Es un trabajo que no escala a 250 marcas, y que además depende de a quién se le pregunte.
Se construye con el desarrollador de ustedes adentro, no aparte. Lo que ya tienen montado se integra en vez de botarse, y el mantenimiento queda en casa — que es la única forma de que un software así siga vivo a los dos años.
Inversión: se cotiza al cerrar la Fase 2, cuando ya se sabe exactamente qué tiene que consolidar y contra qué estándar medir.
Albert · un motor operativo por persona clave
Albert es un agente de inteligencia artificial que vive en WhatsApp, entiende notas de voz, entra a las reuniones y tiene memoria de la vida empresarial de esa persona.
La analogía ayuda: Claude o ChatGPT son el computador; Albert es el celular. Se necesitan los dos y hacen cosas distintas. El computador es donde uno se sienta a trabajar de verdad. El celular es lo que está ahí cuando uno va manejando a una reunión y se le ocurre algo.
- Entra a las reuniones agendadas en el calendario —incluso a las que el líder no alcanza a ir—, las transcribe y entrega el acta con tareas claras por persona. Después se le puede preguntar qué se dijo, y responde contra la transcripción.
- Recibe una nota de voz camino a una reunión y la convierte en tarea o en briefing.
- Hace el seguimiento a terceros por WhatsApp: escribe, espera respuesta, registra el estado e insiste cuando se le indica.
- Entrega briefing de mañana y de noche, e informe consolidado de lo que hizo cada persona del equipo.
- Tiene panel web propio, con sus pendientes, las tareas programadas y el historial real de las conversaciones que sostuvo.
Y resuelve algo puntual que se planteó en la reunión. Hoy, para saber qué pasó de verdad, toca estar citado en todas las reuniones — porque un trafficker sale de una reunión donde el cliente estaba molesto y la cuenta distinta, y verificarlo cuesta otra ronda de preguntas. Con Albert adentro, la información llega sin intermediario y la decisión se toma de una. No es vigilancia: es dejar de tomar decisiones con datos filtrados.
por cada Albert instalado como motor operativo de la empresa — incluye sus conexiones y el acompañamiento de arranque.
Mensualidad: $200.000 por cada Albert.
Reuniones: USD 0,60 por hora de reunión a la que entre — es costo directo del proveedor y se traslada tal cual.
Cuántos Alberts lo definen ustedes: uno por cada persona clave. Se puede arrancar con los líderes y sumar después.
La pregunta que quedó abierta en la reunión, respondida en detalle.
Quedó planteada una inquietud concreta y correcta: Albert está construido sobre una base de código abierto, y eso abre una pregunta legítima de seguridad. Merece una respuesta con detalle, no una frase tranquilizadora.
- Servidor propio por cliente. Los Albert de GoToo corren en un servidor dedicado a GoToo. No comparten instancia, ni memoria, ni archivos con los de ninguna otra empresa.
- WhatsApp oficial. Corre sobre la WhatsApp Business Platform de Meta, no sobre WhatsApp Web ni sobre un cliente no oficial. El número no queda expuesto a bloqueos por volumen.
- Lista blanca de números. Solo quien está autorizado puede darle órdenes y pedirle información.
- Sesiones aisladas por persona. Lo que sabe el Albert de una persona no se cruza con el de otra.
- No entra a grupos de WhatsApp. La API oficial de Meta no lo permite. Es una limitación de la plataforma, no una decisión nuestra — pero para efectos de seguridad juega a favor.
- El envío de correo se puede dejar apagado, en modo solo lectura, si así lo prefieren. Se define al arrancar.
- Sobre la base abierta se agregaron conexiones y parches propios: lo que se instala no es el proyecto de fábrica.
- Confidencialidad por escrito. Se firma acuerdo antes de conectar nada: ningún dato, proceso ni aprendizaje de GoToo se usa en otra agencia de pauta.
- Por dónde pasa la información, dicho de frente. Albert no vive solo: el canal de WhatsApp es el oficial de Meta, la entrada a reuniones y la transcripción van por proveedores especializados, y el razonamiento corre sobre los modelos grandes. Nada de eso está escondido, y en la sesión de seguridad se revisa proveedor por proveedor.
Y lo que proponemos hacer, más allá de la lista: una sesión de seguridad antes de conectar nada, con su desarrollador o con quien ustedes designen, para revisar punto por punto qué ve Albert, qué no ve, dónde vive la información y qué se apaga. Si algo no pasa ese filtro, no se conecta. Es más sano resolverlo antes que descubrirlo después.
Automatización de informes, facturación y conciliación
Esto no es una fase de la ruta. Es una solución específica ya construida y funcionando, que presentó Juan Manuel Torres, partner de Prieto IA Empresarial, y que ustedes pueden tomar cuando quieran. Fue desarrollada para una agencia con más de 200 clientes, muy parecida a GoToo en volumen.
- Se conecta directo con Meta y con Google —con certificación de token de Google— y trae la información de pauta de todas las cuentas.
- Centraliza todo en un solo sistema, con la marca de ustedes, en vez de tener la información regada.
- Genera el informe por cliente y lo envía solo por WhatsApp. Sin descargar reporte por reporte: en la agencia donde está montado, eso eran dos días de trabajo al final de cada mes.
- Agrega la parte cualitativa en nota de voz, con la voz del comercial clonada, para que el cliente reciba el análisis y no solo la tabla. El análisis lo arma la automatización y se revisa antes de salir — no se manda a ciegas.
- Automatiza la facturación —se conecta con Siigo o Alegra— y la conciliación bancaria contra la referencia de cada movimiento. Subir el extracto sigue siendo manual; conciliarlo no.
- Reemplaza las plataformas que se cobran por cliente al mes. Son del orden de USD 5 por cliente: si GoToo paga algo parecido, a 250 marcas eso solo ya está por encima de USD 1.000 al mes. Hay que confirmar la cifra real de ustedes, pero es el retorno más fácil de comprobar de toda la propuesta.
Por qué va de último, y no es un descuido
En la reunión ustedes pusieron una objeción que es correcta: hoy el proceso de informes está controlado, y ahorrar tiempo sin subir el valor del informe no sirve de nada. Generar 2.000 informes que el cliente no lee es peor negocio que generar 500 que sí.
Estamos de acuerdo, y por eso el orden. El ahorro de tiempo lo da esta automatización; la calidad del análisis la dan las Fases 1 y 2. Tomar solo la automatización daría 500 informes iguales, más rápido. Tomarla después del rediseño da 500 informes que el cliente recibe y comenta — y esa es la diferencia entre ahorrar horas y subir el ticket.
Inversión: se cotiza según el alcance que ustedes definan — no es lo mismo automatizar solo informes que informes, facturación y conciliación. Juan Manuel Torres envía el demo por separado.
Cinco pasos, con la fecha que ustedes mismos pusieron.
- Llamada corta para definir el grupo que recibe la Fase 1, ajustar el contenido a lo que ese grupo hace todos los días y tomar la medición de hoy: cuánto tiempo consume hoy optimizar una cuenta y armar un informe, medido sobre unas pocas cuentas reales. Ese número es contra el que se mide todo lo demás.
- Durante septiembre, ustedes terminan de cerrar los números de la operación con el acompañamiento de David, tal como ya lo tienen previsto.
- Primera semana de octubre: arranca la Fase 1. El 5 de octubre —la fecha que ustedes pusieron para tener los números listos y decidir— es el punto natural de arranque.
- Sesión de seguridad de Albert, antes de conectar nada, si deciden avanzar hacia la Fase 3.
- Al cerrar la Fase 1 se mide, y con esa medición se cotiza la Fase 2. Nada se cotiza a ciegas y nada se cobra por adelantado de una etapa que no ha empezado.
Cuadrar la llamada y arrancar → O responder por WhatsApp al mismo hilo de siempre. Lo único que hace falta para empezar es el grupo y una fecha.
Inversión
| Concepto | Valor |
|---|---|
| Fase 1 · Tres entrenamientos de IA para marketing Precio de lista: $12.000.000 | $4.000.000 |
| Fase 2 · Rediseño de procesos con IA | Al cerrar la Fase 1 |
| Fase 3 · Software, cerebro de la empresa | Al cerrar la Fase 2 |
| Fase 3 · Albert, instalación (por unidad) | $1.900.000 |
| Fase 3 · Albert, mensualidad (por unidad) | $200.000 |
| Albert · horas de reunión (costo directo del proveedor) | USD 0,60 / hora |
| Extra · Automatización de informes y facturación | Según alcance |
Valores en pesos colombianos, salvo donde se indica USD. Propuesta vigente durante 30 días a partir del 11 de septiembre de 2026.
El objetivo no es que GoToo tenga inteligencia artificial. Es que GoToo sepa moverse con ella — y que ese conocimiento quede adentro, porque las herramientas van a seguir cambiando cada mes.